Foto: Aporte de Google
Pasando desapercibido por la vida de muchos de nosotros, indispensable a la hora de corregir nuestros errores ortográficos, el liquido corrector, al preguntarnos como surgió y fue de la misma manera la cual lo utilizamos.
Como periodista, me
llama la atención hacer referencia en los inicios de un invento que todos
utilizamos, sin embargo desconocemos y en la mayoría de los casos no nos
interesa como surgió.
El mundo cada vez avanza
más rápido y las nuevas tecnologías hacen olvidar la función y los grandes
alivios que nos ofreció el liquido corrector en momentos incómodo.
Bette Nesmith,
secretaria ejecutiva en un banco en los años 50 al no poder corregir los
constantes errores al redactar en las antiguas maquinas de escribir se
puso a pensar que los pintores corrigen sus errores pintando en blanco
nuevamente.
Nesmith, apostó por
esa idea y tomó la iniciativa de en su casa al combinar pintura con agua y
tempera, dando por resultado este útil instrumento que con el pasar de los años
se convertiría en un fiel compañero de generaciones y generaciones.
Siempre debemos tener
presente que durante nuestras vidas seremos siempre propensos a cometer errores
aunque hay que saber como utilizar el liquido corrector de la mejor forma para
lograr ser mejores cada día.

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